10-11-2004
El Ministerio de Educación y Ciencia concede subvenciones para pagar parte del sueldo del investigador que se incorpore a una empresa para un proyecto o actividad de I+D dentro de una entidad. El programa Torres Quevedo cuenta con un presupuesto de 16 millones de euros.
El programa Torres Quevedo del Ministerio de Educación y Ciencia pone a disposición de las pequeñas y grandes empresas, asociaciones empresariales y centros tecnológicos, subvenciones para que incorporen investigadores a sus plantillas con el fin de incentivar los proyectos y actividades de investigación y desarrollo (I+D), fomentando de esta manera la transferencia de los resultados de la investigación, lo que contribuye a incrementar y fortalecer la capacidad tecnológica en el sector productivo.
Recientemente el sindicato CCOO del propio CSIC ha acusado al Gobierno de incumplir su programa electoral por la falta de fondos para I+D. Según el sindicato, el aumento del PSOE para 2005 es de un 8,8 por ciento en estos capítulos, lo que contrasta con el programa electoral de elevar en un 25 por ciento la partida destinada a la investigación.
España está viviendo la competencia que se ha producido por la entrada en el mercados de empresas y productos de los países emergentes. Con los bajos precios de estas empresas, por una mano de obra barata, los empresarios españoles poco a poco no podrán competir. Para luchar y sobrevivir el único medio que tienen las compañías españolas es el de apostar por la innovación, ya que los medios tradicionales de bajo precio no son sostenibles a largo plazo.
El programa Torres Quevedo puede ayudar a las empresas para que no queden atrasadas en esta competición y para que continúen siendo rentables.
Pero no sólo es interesante invertir en I+D por la actual y futura competencia, sino que es bueno para que la incorporación de nuevas ideas ayude a las compañías en los procesos de trabajo y en la optimización de los recursos, mejorando notablemente los resultados de las empresas.
A grandes rasgos el programa podría ser definido como una ayuda, siempre en forma de subvención, para pagar un porcentaje del sueldo y de la seguridad social de un investigador integrado en un proyecto de I+D o en un estudio de viabilidad social, de una empresa, con sede en España –están serán quienes soliciten la ayuda–.
Al programa pueden acceder todas las empresas españolas que lo deseen. Frente a las restricciones anteriores que reducían los beneficiarios e estas ayudas, el Ministerio de Educación ha abierto a toda entidad, sociedad empresarial o centro técnológico, así como a cualquier investigador de cualquier nacionalidad y ubicación.
El Torres Quevedo es compatible con cualquier otra ayuda que reciba de las administraciones estatales o autonómicas. Además, la empresa que se beneficie con esta subvención podrá desgravar un veinte por ciento a Hacienda por medio de la ayuda fiscal que se concede a cualquier inversión en proyectos de I+D.
Las ayudas del programa Torres Quevedo del Ministerio de Educación y Ciencia duran de uno hasta tres años. Aunque en este último caso si la entidad quiere seguir contando con la subvención el contrato debe convertirse en indefinido. La obtención de la ayuda para el segundo año necesitaría de la justificación de lo realizado en la primera anualidad y de manera análoga para la tercera, donde habría que justificar lo desarrollado en la segunda anualidad además del requisito de contrato mencionado más arriba.
El Ministerio quiere dejar abierto el plan de ayudas a todas las empresas de cualquier demarcación y de cualquier actividad. Las ayudas se otorgan para contratar a un investigador, no hay que olvidar que éste debe realizar su actividad para uno de los siguientes tipos de actividad de I+D establecidos y definidos en la convocatoria y que van desde el proyecto de investigación industrial al proyecto de desarrollo tecnológico o de desarrollo precompetitivo e incluye los estudios de viabilidad previos a los anteriores, donde se encuentran los diagnósticos tecnológicos.
Las empresas pueden solicitar la subvención con estos tipos de actividades I+D, ya sean como nuevas actividades en la sociedad o que ya hayan sido comenzadas.
Asimismo, las actividades podrán ser desarrollados de manera individual por los investigadores contratados o también conjuntamente con otros miembros o grupos de I+D de la empresa solicitante.
Estas ayudas, al ser definidas como subvenciones, no se tienen que devolver, pero además y para facilitar el proceso el Ministerio accede a adelantar las subvenciones con el fin de que la empresa no tenga que hacer un sobresfuerzo para obtener el dinero necesario para retribuir al investigador. En estos casos, en los que se adelanta la ayuda, el Ministerio exige únicamente un aval para asegurar el adelanto monetario (sólo por el importe de la cantidad adelantada, sin intereses). Más tarde, cuando ya se ha hecho uso de ese dinero adelantado y el proyecto o el estudio de viabilidad estén justificados, la Administración central devolverá el aval a la compañía.
Pero, ¿a quién puede contratar una entidad? Formalmente a doctores y a tecnólogos. Mientras que el concepto de doctor es preciso, el de tecnólogo no lo es tanto aunque se simplifica cuando se describe. Los llamados tecnologos son los titulados superiores con un año de experiencia en I+D. Esta experiencia no se exige que sea posterior a la titulación así, puede demostrarse el año de experiencia en investigación mediante periodos de actividad durante la carrera. En esta definición de tecnólogos entrarían también los recién tiutulados o aquellos que han terminado la tesina de licenciatura.
El programa Torres Quevedo permite a las pymes y a los centros tecnológicos que contraten indistintamente a un doctor o un titulado superior con un año de experiencia en I+D. Por otro lado, las grandes empresas y las asociaciones empresariales deberán contratar única y exclusivamente doctores.
La Dirección General de Investigación del Ministerio de Educación y Ciencia, organismo que concede las ayudas ofrecerá, vía web, el denominado medio puente para ayudar a poner en contacto a los investigadores con las empresas y entidades interesadas en contratarlos.
La incorporación de un investigador a una empresa permite conectarla mejor con el mundo de la universidad, muy vinculada con la I+D. El titulado o el doctor puede tener un acceso más ágil a los estudios y actividades que se han realizado en los departamentos de las universidades y que se podrían adecuar a las necesidades de I+D de la empresa.
El programa Torres Quevedo puede compaginarse con cualquier ayuda que concedan el Estado o las administraciones autonómicas, debiendo respetarse siempre el límite máximo establecido –una ayuda no puede exceder del 75 por ciento del coste total que le supone a la empresa.
El Ministerio quiere potenciar las zonas menos desarrolladas de la geografía española y en el programa tienen previsto aumentar un diez por ciento la ayuda a los interesados de estas zonas. Estas regiones están recogidas en el Tratado de la Unión Europea (Andalucia, Asturias, Canarias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Murcia, Ceuta y Melilla).
La convocatoria del programa Torres Quevedo se publicó el pasado 8 de octubre y, por tanto, el plazo de presentación de solicitudes está abierto desde el día 9 de octubre. El proceso de admisión de solicitudes de esta convocatoria finalizará el 30 de julio de 2005, aunque se han establecido una serie de periodos intermedios para evaluar y conceder las ayudas conforme se vayan recibiendo las mencionadas solicitudes. Una primera desde octubre hasta el 15 de diciembre, una siguiente hasta el 31 de marzo y el último periodo hasta el fin de plazo.
Para acceder a las ayudas, la Direccion General de Investigación ha simplificado el llamado papeleo. El trámite se realiza por una parte a través de Internet y por otra con el envío de una documentación imprescindible para identificar a la empresa solicitante y al investigador (fotocopia del DNI del investigador, el contrato, estatutos...).
Paso a paso Rellenar la solicitud. Un formulario de diez páginas de la web del Ministerio de Educación (http://wwwn.mec.es/ciencia/torresq).
Tras la complementación del formulario deberá tomar la primera página, denominada instancia de solicitud, y deberá firmarla el representante de la entidad solicitante y el investigador candidato.
Junto con esta página debidamente firmada deberá adjuntarla copia de los estatutos y la documentación adicional, que deberá enviar para completar la solicitud.
La documentación adicional consta de la certificación de inscripción en los registros mercantiles, copia del NIF, en lo referente a la empresa. Y del investigador, fotocopia del DNI y la acreditación oficial del grado de doctor o de titulado.
Toda esta información deberá remitirse, preferiblemente, a Paseo de la Castellana, 160 de Madrid. También a cualquier subdelegación de Gobierno o en el registro autonómico correspondiente.
¿Quién fue Torres Quevedo para dar nombre a un programa de I+D? Leonardo Torres Quevedo nació el 28 de diciembre de 1852 en Santa Cruz de Iguña (Cantabria). Su padre, Ingeniero de Caminos, era de origen vasco y jienense, mientras que su madre era cántabra. En 1868 concluye los estudios de Bachillerato en Bilbao y se desplaza a París para proseguir sus estudios. Más tarde ingresa en la Escuela Oficial del Cuerpo de Ingenieros de Caminos, finalizando sus estudios en 1876. Leonardo Torres Quevedo ha sido impulsor de muchos inventos y adelantos. En 1902 presenta el proyecto de un nuevo tipo de dirigible, cinco años más tarde construye en San Sebastián el primer transbordador apto para el transporte público de personas.
También fue el inventor de el jugador ajedrecista, un autómata de final de partidas de ajedrez que disponía de un brazo mecánico para mover las piezas y de sensores eléctricos en el tablero para transmitir la situación de las piezas.
En la Academia de Ciencias de París presentó el telekino, un dispositivo que, mediante ondas hercianas, servía para dirigir desde tierra una embarcación.
Reconocido por su trabajo en España y en el extranjero murió en diciembre de 1936 a la edad de 84 años.
Juan Jardón (www.expansion.com) |