03-09-2004
Desde hace un tiempo, las empresas vienen experimentando un crecimiento generalizado, por las buenas economías que existen en los países avanzados.Si bien es cierto, que con el paso del tiempo, esta bonanza económica puede experimentar sus fluctuaciones, podemos decir que en general hay buen crecimiento empresarial.
El factor tecnológico está ayudando en gran medida a esta progresión, además de innumerables iniciativas que se están poniendo en marcha, por parte de entidades públicas y privadas, para la creación de nuevas empresa y nuevos negocios.
Este crecimiento, sin embargo, está produciendo dentro de las propias pymes algunas crisis internas. Por mi experiencia profesional, no puedo englobar a todas las pymes en estas crisis, pero si puedo destacar que está trayendo de cabeza a más de una.
Básicamente, la pyme se está enfrentando a un problema mucho más grande que lo que inicialmente se pueda pensar. El crecimiento descontrolado.
Podríamos decir que en ese afán de crecimiento, en ese círculo de producción creciente experimentado en estos últimos años en muchas empresas, debido a esa bonanza económica, y a esos volúmenes inmejorables de producción, la pyme se ha preocupado demasiado de crecer, pero no de cómo se debe crecer.
Es un problema que están experimentando y afectando básicamente a las pymes. Las grandes empresas, o al menos la mayoría, por su funcionamiento, por su gestión, muy distinta al de una pyme, ya tienen mecanismos de prevención para no llegar a esa situación, o cuanto menos debería tenerlos, en cuyo caso, tiene otras vías para poner una vía de solución más inmediata, aunque no siempre rápida.
En el caso de la pyme no se produce la misma situación.
Al principio, en su crecimiento, en su próspera mejora, este factor apenas influye en los procesos. ¡Facturar, facturar y facturar! Ya habrá tiempo para preocuparse de hacer las cosas bien. Pensar así es un error muy común en muchas de las pymes de nuestro país. Pero, si la empresa en cuestión consigue llegar a un crecimiento real, irremediablemente y de una manera exponencial empiezan a aflorar las precariedades en el sistema de gestión. Errores en producción, en el sistema de preventa-postventa, problemas de comunicación interna y externa, desmotivación de colaboradores, clientes no atendidos correctamente, incluso a veces pérdidas de los mismos, etc. Muchos de estos problemas, no son consecuencias directas de esta despreocupación, pero si producidos por otros factores. Coloquialmente, digamos que ‘la bola de nieve va creciendo’. El hecho es que, algo tan común como lo que se plantea en este artículo, y de una lógica aplastante para cualquier directivo que se precie de ello, es un error que está al orden del día.
Tan sencillo, como que nadie se ha parado a pensar como se debían hacer las cosas. Tan importante o más es el crecer como además hacerlo bien, controlando, mejorando y reingeniando la gestión.
La dirección de la empresa debe tener muy presente este factor. Sólo de esta manera, se podrá despegar definitivamente en el momento oportuno. Si no se hace así, probablemente la empresa no pueda dar el salto que espera desde hace tiempo. Las opciones entonces son dos: ir hacia peor o quedarse estancado, o pararse a pensar como ascender.
La primera opción no suscita comentarios. La segunda, sin embargo, es de no haber actuado en paralelo con el crecimiento. Si la empresa consigue para entonces un método para crecer (cosa nada fácil en ese momento por el ritmo frenético de producción) tendrá que dedicar con toda probabilidad muchos más recursos y tiempo a ello que si lo hubiera planificado con anterioridad.
La PYME debe concienciarse que, en su escala de valores y con su propio estilo de gestión, satisfaciendo las necesidades del cliente, debe preocuparse por su gestión en todo momento, no tan sólo de llevarla a cabo si no de realizar e impulsar una mejora continua en todos los procesos y en todos los colaboradores.
La gestión de la calidad a todos los niveles de una organización es esencial para cualquier empresa.
Xavier Serra www.rrhhmagazine.com |